¿Es la adopción una carrera de obstáculos?

 

Álvaro Jiménez – Ejecutivo de cuentas en CEIFER BIOBANCO


Desde MASVIDA Reproducción consideramos que la adopción debe ser contemplada como una opción a la hora de ser padres. Por esta razón hemos realizado para ustedes un análisis sobre el proceso de adopción en España.

Legalmente la adopción se define como el acto jurídico en virtud del cual un adulto toma como propio a un hijo ajeno, con el fin de establecer con él una relación paterno-filial con idénticos vínculos jurídicos que los que resultan de la procreación.  Siempre regido por el interés del menor.

Los requisitos más importantes para poder adoptar a un niño son:

  • Ser mayor de 25 años. Si son dos los que adoptan, bastará con que uno de ellos haya alcanzado dicha edad.
  • Diferencia de edad de al menos 16 años entre adoptante y adoptado y no superar los 45 años.
  • Reunir unas características psicológicas y económicas necesarias para la adopción del menor.

Por su parte, las prohibiciones más significativas son las siguientes. No se puede adoptar :

  • A un descendiente.
  • A un pariente en segundo grado de la línea colateral por consanguinidad o afinidad.
  • A un pupilo por su tutor hasta que haya sido aprobada definitivamente la cuenta general justificada de la tutela.

Para que la adopción pueda llevarse a cabo, hay que cumplir todos los requisitos y no caer en ningún supuesto de prohibición.

Una vez superado el filtro de prohibiciones y requisitos, hay que presentar la solicitud de idoneidad y la documentación necesaria, al organismo correspondiente de cada Comunidad Autónoma.

Además, existe un proceso de formación obligatorio sobre adopción y preparación para la adopción.  Dependiendo del tipo de adopción y la Comunidad Autónoma donde se resida, el proceso de formación  puede variar. Por ejemplo, si la adopción es en Andalucía y es una adopción nacional, se trata de 5 sesiones formativas de 4 horas cada una.

La presentación de la solicitud de declaración de idoneidad para adopción nacional va acompañada de una gran cantidad de documentación entre la que destaca:

Certificado de nacimiento y fotocopia compulsada del documento de identificación de los solicitantes.

Fotografía de cada solicitante.

Fotocopia compulsada, en su caso, de todas las páginas del Libro de Familia, o certificado acreditativo del periodo de convivencia efectiva, en el supuesto de parejas de hecho.

Fotocopia compulsada de las declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y del Impuesto sobre el Patrimonio de los solicitantes, referidas al último ejercicio fiscal declarado.

Certificado médico de cada solicitante, que acredite su estado de salud física y psíquica.

Y otra documentación que permita evaluar la idoneidad del adoptante.

Tras cumplimentar estos trámites, los adoptantes tienen que someterse a la valoración psicosocial y declaración de idoneidad. Dicha valoración se realiza gratuitamente por los equipos técnicos de psicólogos y trabajadores sociales del Servicio de Protección de Menores de la Delegación Territorial correspondiente. Se trata de un mínimo de dos entrevistas personales (una en el domicilio) y un cuestionario.

Vemos que la evaluación de idoneidad es un aspecto clave, ¿pero qué se entiende por idoneidad?

Se entiende por idoneidad contar con la capacidad, aptitud y motivación adecuadas para ejercer la responsabilidad parental, atendiendo a las necesidades de los menores a adoptar y para asumir las peculiaridades, consecuencias y responsabilidades que conlleva la adopción.

Por “último”, quedaría la selección de familia para un menor o grupo de hermanos. Este tramo puede ser el más duradero.

Este es el procedimiento legal, pero ¿qué sucede en la realidad?

La selección de familia generalmente es muy prolongada. Puede tardar entre 3 y 9 años.  Actualmente existen más de 30.000 familias españolas consideradas ‘idóneas’ para adoptar, sin embargo, las adopciones que se hacen efectivas al año rondan las 1.200. Además, la gran mayoría de las personas que están en lista de espera se ofrecen para adoptar perfiles que prácticamente no existen en los orfanatos.

Esta situación es la que genera el mayor colapso. Hay que tener en cuenta que el 90% de los adoptantes buscan bebes sanos, pero sólo el 10% de los menores que hay en centros de acogida cuentan con ese perfil. El 90% restante en los centros de menores son: grupos de hermanos, niños con más de 6 años, y menores de 6 con alguna patología

Debido a estos factores, las familias españolas suelen recurrir con mayor regularidad a la adopción internacional de forma simultánea. Aun así los procesos también son largos y las vicisitudes una carrera de obstáculos.

Por lo tanto, podemos concluir que: un aumento de los controles para determinar la idoneidad de los padres, un desajuste entre los perfiles demandados, y una administración lenta y sin respuestas provoca una situación de incertidumbre que acaba por desalentar a las parejas que deciden embarcarse en la gran experiencia de la adopción.

Desde MASVIDA Reproducción animamos a las administraciones a preocuparse más intensamente por agilizar los trámites de adopción y a las familias que desean tener hijos y no pueden por sí mismos, a entender que en la adopción hay un componente de solidaridad muy alto porque señores, para ambos, para administración y sociedad debería prevalecer la idea de que cada día que se retrasa una adopción es un día en la que niños viven sin el amor y el calor de un hogar.

 

 

2017-06-20T10:03:41+00:00 20/06/2017|Producción propia|

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