La alianza necesaria: la reproducción asistida y la comunicación en la pareja

Rocío Fuentes – Responsable de Enfermería y Cuidados en MASVIDA Reproducción


La buena comunicación en la pareja es uno de los grandes pilares para mantener una relación sana y fuerte. Esto es especialmente importante durante los tratamientos de reproducción asistida.

Cuando una pareja lleva tiempo intentando conseguir un embarazo sin éxito, resolverlo está en manos de los dos y para ello compartir lo que sienten es esencial.

En la pareja cada uno responde de forma diferente a las emociones cuando se enfrentan a la infertilidad. Por estas diferencias, uno puede sentir frustración, ya que el otro no está experimentando las mismas emociones al mismo nivel.

Hay que poner el foco, en la comunicación, tener clarísimo lo importante que resulta en un clima como el que se crea alrededor de un tratamiento de reproducción asistida. ¿Cómo hacer que los sentimientos de uno lleguen a transmitirse al otro?. Compartir las emociones que se guardaba quizás con la intención de proteger a la pareja de sentimientos dolorosos. Si no nos comunicamos pueden incrementarse algunos sentimientos como angustia, culpa y una mayor tensión en la relación de pareja.

De una vez por todas hay que acabar con la consideración de la esterilidad en la mujer como una deshonra, una discapacidad e incluso, en algunos casos, una suerte de “maldición” (Terrasa, 2000) que le impide realizarse como persona “completa”, sobre todo desde la idea tradicional que considera a la mujer como el eje básico para la creación del núcleo familiar.

Por otra parte, se suele esperar de forma errónea que los hombres se muestren fuertes y seguros, manifestando apoyo a su pareja (incluso en los casos en que el origen de la infertilidad no está en la mujer). Esta actitud afecta a la capacidad de expresión del hombre, pudiendo ser percibida por su pareja en un sentido negativo, como una falta de implicación o incluso de poco interés. Apoyo, acompañamiento y comprensión precisan fortaleza, sí, pero no la malentendida fortaleza de la inexpresividad monolítica. ¡¡¡Señores!!! Si hay que llorar se llora, si hay que saltar se salta y si hay que cantar se canta.

Estar con alguien es compartir y lo más valioso es compartir lo que sentimos, sea lo que sea. Es bueno preocuparnos por saber lo que se espera de nosotros, pero es erróneo intentar descubrirlo sin hablar.

El efecto de la infertilidad y sus tratamientos en el área de la comunicación de pareja es, por lo tanto, complejo y mediado por diferentes variables, entre las que destacamos el género, pero que a su vez se combina con otras como la edad, las habilidades personales o las actitudes y los valores previos.

La espiral de reproches es otro riesgo de mala comunicación que puede producirse a partir de un diagnóstico de infertilidad, sobre todo cuando existe la creencia de ciertas sospechas sobre si guarda relación con comportamientos de riesgo pasados.

Las recriminaciones y puntos de conflicto también pueden estar centrados en los esfuerzos y dificultades económicas que suele implicar un proceso largo de reproducción asistida; el diferente grado de interés por tener hijos y la importancia que se le otorgue, o las diferencias en cuanto a
la relación de la edad con las posibilidades o riesgos en la gestación, obviamente diferente y más apremiante por la presión percibida del “reloj biológico” de las mujeres. El tener un hijo no comienza con el acto de intentarlo (con o sin apoyo de la medicina reproductiva) sino que precisa el acuerdo mutuo y la conciencia sobre lo que supone traer un ser humano al mundo. Un ser humano que nace en el seno de nuestra familia, al que ponemos a nuestro lado como parte de nosotros mismos.

Los procesos de comunicación en la pareja también están mediados por los procesos emocionales que atraviesa, en las distintas fases del tratamiento: el diagnóstico, la medicación hormonal, la esperanza de embarazo o la desilusión cuando no se produce.

En todos está liberar de la supuesta responsabilidad a la mujer, que produce sentimientos de culpa y vergüenza e importantes conflictos en su vida cotidiana con familia, amigos, trabajo y ocio.

En MASVIDA Reproducción trabajamos con el objetivo de fomentar una buena comunicación en la pareja, lo que repercute además en la mejora de su propia relación. Obviamente contamos con psicólogas especializadas en reproducción asistida, pero no consideramos que sea un asunto que únicamente competa a nuestras psicólogas. En MASVIDA Reproducción todos los profesionales pero sobre todo las personas que más cerca y continuamente estamos junto a vosotros, enfermería y cuidados, contamos con esta visión y trabajamos para que la comunicación y concienciación de las parejas sea la adecuada.

Hay toda una serie de recomendaciones, que partiendo de las aportaciones de Novilas (2000), son conocidas; sin embargo compartimos las que consideramos más importantes:

  •  Dar a la pareja toda la información que sea posible, en concordancia con lo que demanda y con sus características personales.
  • Expresar con claridad la información referente al diagnóstico y tratamiento, teniendo en cuenta la forma de enunciarlo.
  • Desarrollar empatía y comunicarse de forma afectuosa y amable.
  • Realizar la escucha activa y reconocer las preocupaciones.
  •  Tener en cuenta la comunicación no verbal: sonrisa, contacto visual.
  • Tener en cuenta las diferencias de género y cómo se concretan en cada caso, contribuyendo a clarificar y eliminar en lo posible, ideas y prejuicios erróneos y sesgados.

 

 

 

  • Referencias:

Nouvilas, E (2000). Rol percibido en la relación del profesional de salud con el paciente. Revista de Psicología Social, 15 (1), 87-112.

Terrasa, L (2000). Reproducción e infertilidad: visión histórica y antropológica.  C. Moren(ed): Factores psicológicos de la infertilidad. Madrid:Sanz y Torres.

2016-11-02T15:17:49+00:00 16/08/2016|Producción propia|

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