5 consejos psicológicos para afrontar la “Betaespera”

Patricia Delgado – Psicóloga clínica en MASVIDA Reproducción


El período llamado “betaespera” (entre la transferencia y el análisis que finalmente confirmará o descartará embarazo) es, sin duda, uno de los momentos percibidos como más “difíciles de sobrellevar” por las parejas que se someten a un tratamiento de reproducción asistida. Frecuentemente, las parejas experimentan síntomas de ansiedad (inquietud, incertidumbre, pensamientos rumiativos acerca del resultado) y  anímicos (alegría y esperanza alternantes con desilusión y pesimismo) que les dificultan la espera de los resultados. Es importante reseñar también que hay una gran variabilidad en la vivencia de este período, tanto entre distintas parejas, como entre los miembros de la pareja, como en cada persona incluso según el momento exacto de dicho período (nuestras pacientes suelen informar de mayor malestar durante la segunda semana de la betaespera).

Me gustaría señalar que uno de los objetivos que nos marcamos durante el acompañamiento psicológico que en MASVIDA Reproducción está integrado en los tratamientos, es precisamente dotar de estrategias que permitan amortiguar estas reacciones y preparar la adaptación de la pareja. A continuación, ofrecemos algunos de los consejos y recomendaciones que más útiles nos parecen y que más agradecen nuestr@s pacientes:

– Recomendamos evitar las búsquedas en Internet acerca de síntomas y signos posibles de embarazo. La búsqueda de información es una estrategia de afrontamiento útil ante la incertidumbre, pero siempre que nos aseguremos que las fuentes de dicha información ofrecen datos de calidad y fiables. Lamentablemente en Internet es difícil controlar la veracidad de las fuentes y aunque la información que puedan aportar los testimonios de otras parejas o mujeres “expertas por experiencia” puede parecernos certera a primera vista, hemos de recordar que la variabilidad en la experimentación de síntomas es tan notable que no permite generalizaciones ni predicciones fiables. Recomendamos que todas las dudas que os surjan las consultéis con vuestro equipo clínico, que es quien mejor conoce vuestra realidad y tratamiento de Reproducción Asistida.

– Lamentablemente no existen signos observables de embarazo en esta etapa, y sabemos que incluso las sensaciones físicas que se podrían interpretar como embarazo puede igualmente ser indicativas de la llegada de la menstruación. Esta ambigüedad favorece que la mujer se guíe por  sus experiencias anteriores o por la de personas allegadas, favoreciendo lo que conocemos como sesgos perceptivos, atención selectiva a sensaciones corporales y distorsiones interpretativas. Estas consisten en :

1.- Seleccionar una de las interpretaciones posibles (que exista o que no exista embarazo) y que se busquen (revisando o chequeando el propio cuerpo) señales que se toman como indicativas de esa hipótesis (muchas veces son señales que llevan presentes más tiempo pero que al no prestarles tanta atención no se hacían conscientes, como los movimientos digestivos o que pueden ser atribuibles a la medicación, como la hinchazón y la sensibilidad en las mamas resultante de la toma de progesterona). En este sentido, uno de los síntomas que esperamos encontrar, por ejemplo la nausea, puede ser una somatización, o fruto del propio nivel de ansiedad alcanzado, que se puede manifestar tanto cognitiva como somáticamente.

2.- Que centremos nuestra atención únicamente en aquellos comentarios que son consonantes con nuestra hipótesis desechando otras alternativas posibles.

Desde la psicología sabemos que no suele ser muy efectivo intentar controlar los pensamientos, porque gran parte de ellos son automáticos e incontrolables, pero sí podemos elegir qué hacer cuando estos aparecen. Así, si un leve pinchazo en el abdomen te hace pensar “me está bajando la regla”, recomendamos no realizar comprobaciones (como ir al baño a revisar constantemente) o “reaseguraciones” (como preguntar a otras personas qué significa ese signo o buscar por internet su posible interpretación). Lo que sí recomendamos es ocupar la mente con actividades que son gratificantes y mentalmente exigentes (mantener una charla con otras personas, trabajar, leer… o cualquier otra actividad que sepas que te “atrapa”). De forma natural favoreceremos que la mente se llene de otros contenidos.

3.- No centrar vuestra comunicación (tanto con la pareja como con otras personas cercanas) al tema de la reproducción y los resultados. Sabemos que un tiempo de desahogo y descarga puede aliviar cierta tensión, pero igualmente ocupar toda una conversación alrededor de este tema puede resultar perjudicial. Para ello, ofrecemos la técnica del “tiempo basura” que consiste en negociar un tiempo al día, breve y limitado (10-15 minutos) en los que podrás “desahogarte” y tratar tus dudas, pensamientos “rumiativos”, comparaciones con tus otras experiencias, etc.,  pero una vez acabado ese tiempo no se debe recurrir nuevamente a este tema y las otras personas podrán negarse a hablar del mismo tema sin que esto se valore como desinterés. Si la persona lo prefiere se pueden utilizar recursos narrativos, como utilizar un diario en el que se describan todas estas experiencias (aunque igualmente con tiempo limitado).

4.- Planificar actividades placenteras, tanto individuales como en pareja, para realizar durante ese período. Yo recomiendo priorizar aquellas actividades que ya sabéis que os resultan distractoras, aunque también se pueden realizar actividades nuevas. Me gusta insistir en que el objetivo no es disfrutar al 100% (para disminuir las expectativas poco realistas) sino ocuparse, mantenerse distraídos y compartir el tiempo en pareja de manera conjunta.

5.- Realizar ejercicios relajantes. La respiración profunda, la relajación, el yoga o el “mindfulness” o atención plena son actividades especialmente indicadas para este momento, aunque maximizan su eficacia si ya se ha adquirido cierto nivel de práctica.

Muchas veces nos preguntan si es mejor “trabajar” o “darse de baja”. Entendemos que es una decisión personal, que depende en ocasiones del estrés que pueda sumar o aliviar el propio trabajo de la persona, pero a modo general recomendamos mantener las rutinas habituales ya que ofrecen sensación de control y de continuidad con nuestras vidas.

Y por último,  y aunque sabemos puede resultar difícil, en nuestro espacio con las parejas siempre recuerdo la necesidad de aceptar el “ no control” que en muchos procesos y momentos de nuestra vida encaramos. Es cierto que más allá de seguir las indicaciones médicas, no podéis hacer mucho más para acelerar el proceso o provocar embarazo, pero tampoco es cierto que no podáis hacer “nada”. Para llegar a este momento, os habéis cuidado, habéis tomado muchas decisiones, habéis gestionado momentos de malestar o pesar, y seguís haciéndolo en este momento de la betaespera. Me gusta reconocer la fortaleza, la resiliencia y el amor que ponéis en este proceso, y eso es un gran éxito y algo digno de valorar.

2017-11-02T10:29:03+00:00 31/01/2017|Producción propia|

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