¿Puedo elegir que nuestro hijo sea niño o niña? ¿de qué depende?

Rocío Díaz – Embriología, responsable de Reproducción Asistida


¿Podré tener un hijo?

Es la pregunta clave cuando lo estamos intentando de manera natural o gracias a técnicas de reproducción asistida. 

Cuando los cromosomas masculinos que portan los espermatozoides se mezclan con los femeninos que portan los óvulos y se forma un embrión esa principal y contundente pregunta queda disipada. Hay embrión, hay latido, ¡hay una vida!

Entonces llegan las siguientes dudas y cuestiones sobre las que gobierna la más importante:

¿Será niña o niño?

El sexo del niño depende de la combinación de los cromosomas que aporta el gameto masculino con el que aporta el gameto femenino. Existen dos cromosomas involucrados o que definen el sexo.

En los óvulos de la mujer el cromosoma siempre es X.

En los espermatozoides el cromosoma puede ser X o Y.

Cuando un cromosoma X de la mujer se une con uno X del hombre el bebé será niña. Y cuando un cromosoma X de la mujer se une con un cromosoma Y del hombre, el bebé será niño.

Así que se puede decir que el hecho de que sea niño o niña depende de la carga genética que porta el espermatozoide; es decir, que sea de uno u otro sexo depende del hombre.  Si el cromosoma del espermatozoide que llega con éxito a inseminar el óvulo es Y,  será niño; pues su par de cromosomas sexuales será XY. Y si el que llega porta un cromosoma X, al unirse con otro cromosoma X que sí o sí porta el óvulo, el resultado es una niña (XX).

Como bien sabemos, que llegue un espermatozoide con cromosoma X o Y a inseminar el óvulo es aleatorio; son muchos millones los que emprenden la aventura pero, en el mejor de los casos, sólo uno el que la termina.

¿Es posible romper esta aleatoriedad? ¿Se podría seleccionar el  par de cromosomas de nuestro bebé y de esa forma elegir el sexo?

Técnica y científicamente la respuesta es: SÍ.

Gracias a la medicina reproductiva y a sus técnicas de embriología desarrolladas invitro en laboratorio, se podría realizar selección de sexo.

Veamos algunas técnicas que hoy día lo hacen posible:

  • Selección de sexo posfecundación:

Se lleva a cabo mediante una técnica llamada diagnóstico genético preimplantacional (DPG). Gracias a este procedimiento podemos conocer el sexo de los embriones obtenidos tras un proceso de fecundación in vitro.

A estos embriones se les realiza una biopsia donde se extraen 1 o 2 blastómeras (células que forman el embrión y que portan en su núcleo el código genético del mismo, entre otros el par de cromosomas implicados en el sexo del futuro bebé). Estas células son analizadas en laboratorio a través de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) ó por FISH (hibridación in situ) hasta identificar el código genético del embrión (XX ó XY – niña o niño).  Entonces ya sabemos el sexo de los embriones y procedemos a seleccionar e implantar aquellos del sexo deseado.

La efectividad de esta técnica para seleccionar el sexo del bebé es del 100%.

  • Selección de sexo prefecundación:

En este tipo de selección lo que se intenta es enriquecer una muestra seminal con espermatozoides con cromosoma sexual X o Y para aumentar las posibilidades de gestar una hembra o un varón. El método se denomina Ericsson y se basa en la teoría de que los espermatozoides con cromosoma X contienen más cantidad de material genético y son más lentos que los espermatozoides Y, de manera que pasando la muestra seminal por distintos gradientes se cree separar espermatozoides X de los Y.

Este tipo de técnica no presenta ninguna garantía de éxito. Como tampoco la tienen el método de Shettles o el método Whelan que consisten en programar las relaciones sexuales en días específicos del ciclo, y además se contradicen entre ellas….por lo que podemos decir que, aunque existen, las técnicas prefecundación no brindan garantía de eficacia.

Ya sabemos que es posible seleccionar el sexo del futuro bebé; que la ciencia y la tecnología lo hacen posible pero, ¿tú lo harías?, ¿seleccionarías el sexo de tu bebé si tuvieses la oportunidad?

¿Elegirías su color de pelo, de ojos, su inteligencia y capacidad física si te diesen la oportunidad?

Interesante cuestión, piénsalo, pero no demasiado, porque ya lo han pensado por ti: NO.

En España la ley impide hacer selección genética a menos que exista una razón vinculada con evitar el padecimiento de enfermedades de origen genético. En particular la  Ley 14/2006 de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida en su artículo 13 apartado 2 sección c, nos dice que no se autorizarán técnicas con preembriones invitro cuando su objeto sea la selección de los individuos o de su raza.

Por lo que ya tenemos la respuesta definitiva a nuestra pregunta: técnicamente es posible, pero por razones éticas la ley no permite la selección genética, por lo que no podemos seleccionar el sexo de nuestros hijos. Así pues, realidades como la que exponen en la película Gattaca (Andrew Niccol, 1997) o los niños “a la carta”, tardarán en ser cotidianas.

2016-11-02T15:17:46+00:00 15/09/2016|Producción propia|

Deje su comentario