¿De quién es TU salud?: Ley de Autonomía del paciente.

Javier Suárez – Director de MASVIDA Reproducción


Pocas preguntas pueden resultar tan retóricas como esta…Sin embargo, el hecho de escribir sobre este asunto pone de relieve una realidad que, en ocasiones, nos muestra que gestionamos nuestra salud como si fuese de otros…

En nuestra área de la medicina nos encontrarnos a pacientes que tienen clarísimo lo que quieren: ser padres. 

Algunos pacientes quieren saber por qué y participar activamente en la toma de decisiones, pero la mayoría nos ven como gurús de la medicina; se centran en su deseo y quieren ponerlo todo en nuestras manos para que “hagamos todo lo que tengamos que hacer”, sea lo que sea, para solucionar el problema y conseguir que se conviertan en padres.

Tanto es así que en muchísimas ocasiones están bloqueados, es como si nos estuviesen diciendo “Sí, doctora, lo que usted diga”, antes siquiera de hacer una propuesta de pruebas, exploraciones o tratamientos.  Sin embargo, esto nos impide desarrollar una medicina moderna, una medicina que consiste en tratar de que el paciente comprenda:

  • Qué le sucede.
  • Por qué le sucede.
  • Qué consecuencias tiene o puede tener este problema.

Sólo de esta forma, sólo tratando con madurez a nuestros pacientes, podemos compartir nuestros enfoques y así seleccionar de manera conjunta el tratamiento que mejor se adapte a sus necesidades para, posteriormente, compartir los resultados y seguir trabajando en “equipo”. Porque la salud es de los pacientes y los profesionales de la salud debemos hacer el esfuerzo que sea preciso, sobre todo cuando no hay situaciones de urgencia o enfermedad grave que precise intervenciones, para hacernos comprender y así practicar una medicina participativa, moderna, coherente donde médicos, enfermería y embriólogos, no sean percibidos como autómatas capaces de hacer lo imposible sino como profesionales que usan sus conocimientos, tecnología, técnica, esfuerzos e ilusiones en tratar de resolver los problemas de fertilidad a los que nos enfrentamos a diario.

Cuando no os encontréis con profesionales que os expliquen con claridad y os permitan participar de las decisiones, os invitamos a preguntar, preguntad todo lo que tengáis que preguntar hasta llegar a comprender. Cada vez que tengáis la sensación de no estar entendiendo: ¡Preguntad!

¿Por qué doctor?

¿A qué puede deberse esta situación?

¿Qué significa esto?

¿Qué consecuencias puede tener el hacerlo? ¿y el no hacerlo?

¿Qué alternativas tengo?

¿Qué esto precisa más trabajo, más tiempo por nuestra parte? ¡Sin duda! En muchas ocasiones no tendremos la respuesta. Debemos aprender a mostrar incertidumbre, entre otras cosas porque la medicina reproductiva es una ciencia moderna y aunque muchas de las causas que provocan la infertilidad son conocidas y pueden ser tratadas, muchísimas otras no. A medida que la ciencia avanza, la práctica de la medicina se vuelve más compleja, precisa de más conocimiento y de abordajes más multidisciplinares.

Pero esta complejidad no debe convertirse en un muro para la comprensión sino ser asumida como algo que precisa eso, un mayor esfuerzo por nuestra parte para trabajar con los pacientes como parte del equipo, la parte más interesada, la más importante. De esta forma, incluso, se consiguen mejores resultados, pues se crea un clima de comunicación que nos permite contar con una información más rica y valiosa. Información que, a veces, origina la clave para establecer la estrategia del mejor tratamiento.

No sólo merecéis comprender, saber, conocer lo que sucede sino que tenéis derecho a  ello desde que se publicó en España la Ley 41/2002  de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188

Es en esta ley, que os recomendamos leer y compartir con vuestros amigos y familiares (es muy cortita y sencilla), donde se convierte en OBLIGATORIO:

  1. Informar al paciente y respetar su deseo de no ser informado.
  2. Preservar su intimidad.
  3. Obtener su autorización antes de realizar intervenciones.

Donde además se pone de relieve que la información clínica les pertenece. Directamente establecen que los centros sanitarios somos meros custodios de la información. Que esta información es vuestra y debe estar permanentemente a vuestra disposición.

En MASVIDA Reproducción consideramos esta línea no sólo un derecho para nuestros pacientes, sino la mejor forma de trabajar.

2016-11-02T15:17:48+00:00 25/08/2016|Producción propia|

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