Maternidad en solitario

Patricia Delgado – Psicóloga clínica en MASVIDA Reproducción


El concepto de familia ha evolucionado significativamente en los últimos años, ampliándose y reconociendo la libertad personal y de la pareja para crear y escoger tanto el momento de su inicio como su configuración final (heterosexuales, homosexuales, reconstituidas, monoparentales, etc). Lo que hace unos años era considerado como fruto de un “accidente, desliz o desgracia” y se ha venido llamando madre soltera (a veces con cierto matiz despectivo); hoy en día es fruto de un proceso de decisión maduro, libre y autónomo en el que por diversas razones se escoge esta maternidad.

En este sentido, cada vez son más las mujeres que deciden optar por la maternidad sin pareja, y como estipula el artículo 6 de la vigente Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, ésta supone una opción perfectamente legal, reconocida y viable en nuestro país.

Desde nuestro parecer clínico, las garantías de llevar a cabo una parentalidad responsable y adecuada no están condicionadas por la estructura de la familia, sino por la capacidad de dicho sistema (madre e hijo/a en la maternidad en solitario) para adaptarse a los cambios propios del ciclo vital familiar y a todos aquellos cambios y exigencias externas que dicho sistema tenga que afrontar. No creemos que sea necesario hacer nada diametralmente opuesto a la maternidad compartida, ni que se deban realizar exigencias extras a las futuras madres; aunque desde la óptica del bienestar psicológico de éstas, consideramos oportuno aportar algunas ideas o consejos que sin duda volverán más tolerable y placentera dicha experiencia:

 

  • Durante el propio proceso de reproducción asistida, la mujer que opta por la maternidad en solitario afrontará las mismas fases a las que hemos hecho referencia en otros artículos. Me gustaría resaltar las dificultades emocionales propias de cada fase (incertidumbre, desajuste hormonal, toma de decisiones…), ante las que desde MASVIDA Reproducción ofrecemos el mismo tipo de apoyo psicológico y profesional que a las parejas que solicitan tratamiento. Eso sí, en estos casos animamos a las futuras madres a dejarse apoyar por su entorno familiar.

 

  • No existen por el momento ayudas específicas para la maternidad en solitario por reproducción asistida, por lo que una tarea a realizar será informarse adecuadamente acerca de todas aquellas ayudas o prestaciones generales para las familias (deducciones por maternidad, prestaciones por hijo/a a cargo) y realizar una planificación realista de gastos y conciliación que aseguren el adecuado sostén de necesidades del bebé y de la madre. También es importante informarse sobre los derechos laborales vinculados con la maternidad como derecho a baja, reducción de jornada, lactancia, excedencia o suspensión de contrato, protección contra despidos….etc.

 

  • Será importante consolidar una adecuada red de apoyo (tanto instrumental como emocional). Esta red debe estar disponible y la futura mamá debe sentirse cómoda y libre para hacer un uso adecuado de dicha red. Esta red puede estar configurada por la propia familia de la mujer (de origen y extensa) como por amistades, vecin@s, compañer@s de trabajo, etc que en caso de necesidad acudan a prestar ayuda.

 

  • Existen también servicios especializados (cuidado por horas, centros de educación infantil) con los que podrás contar. Es aconsejable, de cara al futuro, que escojas sistemas de ayuda profesionales que respeten tus valores (estilos de vida, valores morales), lo cual te hará más fácil la crianza al aportar mayor coherencia y continuidad a los cuidados y espacios educativos. Igualmente, cada vez más proliferan grupos de apoyo informales de personas que comparten experiencias similares y se ofrecen para crear grupos de soporte.

 

  • Hay personas a las que les cuesta recibir ayuda sin sentir culpa (“pobres, les hago venir a cuidarme cuando ellos tienen otras cosas que hacer”), sin desvalorizarse (“no soy buena madre si necesito que otros me echen una mano”) y sin autoexigirse exageradamente (“he de hacerlo todo sola para ser realmente autónoma”). La clave de la independencia o la autonomía no radica en prescindir de la ayuda de otras personas en momentos puntuales (maternidad en solitario no ha de significar maternidad sufrida sin ayuda); y por otro lado las relaciones interpersonales (familiares, de amistad) se sustentan en principios de reciprocidad e intercambio mutuos (hoy necesitas tú pero mañana puede pedir ayuda la otra persona!).

 

  • La duración del embarazo tiene un fundamento biológico y también psicológico, ya que tendrás que prepararte para afrontar las vicisitudes de la maternidad. Existen multitud de webs y bibliografía donde poder recurrir para resolver dudas y preguntas acerca de lo que vendrá a continuación. Desde el punto de vista psicológico, en MASVIDA Reproducción recomendamos ir trabajando lo que llamaremos una maternidad consciente, una tarea preciosa y valiosísima de revisión de nosotras mismas que posteriormente contribuirá a un desarrollo integral de tus hij@s. En libros como “Ser padres conscientes” de Daniel Siegel y Mary Hartzell, encontrarás una guía (basada en la neurobiología y la psiquiatría infantil) muy adecuada para la reflexión acerca de nuestros estilos de apego, las experiencias educativas que nos servirán de modelos, aquellas pautas de crianza con las que nos sentimos más identificadas, etc.

 

  • Algo especialmente relevante de cara a tu bienestar psicológico, será mantener el mayor número de áreas o roles de identidad presentes antes de la maternidad. Aunque efectivamente la maternidad exige cambios en los estilos de vida, no se debe renunciar absoluta ni permanentemente a ninguna de estas áreas. En este sentido quizás durante un tiempo no podrás salir a correr a diario como antes hacías, pero reservar un par de días a la semana para actividad física redundará en un beneficio psíquico para ti y la relación con tu hijo/a. La maternidad es una faceta más de la identidad, debe sumar a tu autoconcepto, no restar!

 

Una tarea cognitiva a realizar de aquí en adelante será valorar la independencia y posibilidad de toma de decisiones que la maternidad en solitario ofrece. A veces sesgamos la información y nos centramos únicamente en las dificultades o hándicaps, sin atender a todas aquellas ganancias como mujer y madre (mayor sentimiento de libertad, aumento de tu autoestima, mayor vinculación e implicación con tus hij@s, etc). En este momento de tu vida has tomado esta decisión, seguro que has contemplado todas sus particularidades y es una opción tan válida como cualquier otra, con la ventaja de que incluso si en un futuro decidieras compartir esa función con alguna pareja esto sería perfectamente plausible, así que ánimo y a disfrutar de tu elección y tu maternidad.

 

 

2017-06-08T14:17:53+00:00 08/06/2017|Producción propia|

Deje su comentario