Semen y diagnóstico: no todo es blanco o negro

Jose Antonio Castilla – Director científico en MASVIDA Reproducción


Con frecuencia nos encontramos en la consulta a parejas que afirman rotundamente que no logran gestación porque el varón tiene “pocos espermatozoides” basando su afirmación en los valores de normalidad que aparecen en muchos informes de análisis de semen. Estos valores son los establecidos por la Organización Mundial de la Salud en 2010. La OMS establece que un semen tiene una baja concentración espermática cuando tiene menos de 15 millones unidades por mililitro (mill/mL).

Sin embargo nos gustaría cuestionar esta manera de ver las cosas “normal o anormal ,  “alto o bajo” , o “blanco o negro” pues normalmente la fertilidad es un factor que debe basarse en la situación de ambos miembros de la pareja; no es una cuestión del hombre o la mujer sino de ambos.  Obviamente en aquellas ocasiones en las que se da ausencia total de espermatozoides (azoospermia) o de movilidad (astenoxoospermia total) se puede decir con rotundidad que existe una causa de esterilidad basada en la calidad seminal. Pero como decimos, la fertilidad no es cosa de uno sólo. Teniendo en cuenta los parámetros establecidos por la OMS, veamos un ejemplo:

Pareja A:

Hombre con calidad seminal 15mill/mL

Mujer de 25 años y consigue gestación.

Pareja B:

Hombre con calidad seminal 15mill/mL

Mujer de 45 años y no consigue gestación.

Como podemos ver en este ejemplo simple, el hecho de tener una baja calidad seminal según la OMS (15mill/mL) no es sinónimo de esterilidad, lo que hace que sea muy difícil establecer un límite concreto de que es “mucho o poco” a la hora de hablar de espermatozoides y reproducción.

Para intentar solucionar este dilema, desde el centro MASVIDA de medicina reproductiva y del  Grupo de interés de Andrología de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (SIGA-ESHRE) proponemos, y en breve presentaremos en el próximo curso de Análisis de semen que organizamos conjuntamente en la Universidad de la Sapienza (Roma), que la manera más útil de interpretar o leer un resultado de un análisis de semen es estableciendo tres categorías en vez de dos, como hacen las recomendaciones del manual de la OMS 2010. Nosotros recomendamos que existen tres resultados en un análisis de semen: valores que confirman la existencia de un factor masculino (serían valores extremos inferiores), valores que lo descartan (valores extremos superiores)  y valores que caen en una zona gris donde no podemos asegurar nada.

Veamos un ejemplo simplificado, con la concentración espermática.  Según MASVIDA Reproducción y SIGA-ESHRE una concentración de espermatozoides inferior a 10 millones/mL establece que en la esterilidad de esta pareja está presente un factor masculino, y recomienda la realización de técnicas de reproducción asistida como medida más efectiva para conseguir gestación. Si nos encontramos más de 20 millones/mL podemos pensar que el factor masculino no interviene en la esterilidad de esta pareja y podíamos recomendar otro tipo de tratamientos menos agresivos o profundizar en pruebas diagnósticas más centradas en la mujer. Y cuando nos encontramos en un análisis de semen valores entre 10 y 20 millones /mL  (zona gris), la actitud terapéutica a tomar dependerá en gran medida de los años de esterilidad de la pareja, de la edad de la mujer o de otras causas de esterilidad presentes en la mujer, debiendo individualizar cada caso y no siendo tajantes ni salomónicos en nuestra toma de decisiones compartida con los pacientes.

A la hora de interpretar el resultado de un análisis de semen no debemos olvidar que no solo se mide el número de espermatozoides, sino que también se evalúan otras características como el movimiento o forma de los espermatozoides. Estas características también tienen unos valores de referencia que harán que los resultados sean interpretados como altos, bajos o pertenecientes a la comentada zona gris. Es fundamental valorar el análisis de semen de manera global (todas las características a la vez) pues no será lo mismo tener una concentración espermática en la zona gris acompañada de movilidad y morfología altas, que una concentración espermática en la zona gris junto con movilidades o morfología espermática también en la zona gris correspondiente. Ya que déficit en una característica pueden compensarse con altos valores en otra.

Sirva este ejemplo para resaltar que en la atención a los deseos reproductivos de las parejas estériles las cosas no son blancas o negras , sino que siempre va a existir una “zona gris” donde deberemos individualizar la atención y las recetas magistrales difícilmente van a servir.

2016-11-02T15:17:47+00:00 08/09/2016|Producción propia|

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