Formarte, trabajar y ser mamá ¿utopía o realidad?

Sandra Vázquez Gallego – Enfermería y Cuidados en MASVIDA Reproducción


Describimos una situación muy común que nos encontramos a diario en nuestra consulta, en el Centro MASVIDA Reproducción; y en general en cualquier consulta especializada en Reproducción Asistida:

Se nos presenta una pareja, podríamos decir que joven, según los cánones de la sociedad actual. Llamémosles, por ejemplo: María, de 38 años y Pablo, de 39 años. Por fin han encontrado la estabilidad, laboral y sentimental, que consideran apropiadas para atreverse a emprender juntos el viaje más excitante que nos puede ofrecer la vida: LA PATERNIDAD.

“Llevamos un año intentándolo -nos cuentan- pero no conseguimos el embarazo.” El especialista les escucha atentamente, y va completando el historial clínico de la pareja: ningún antecedente de enfermedad grave, no hay casos de esterilidad en la familia…valora minuciosamente toda la información que va aportando la pareja (analíticas, ecografías…) Entonces, con los datos de que dispone, finalmente pronuncia la temida frase: “Bien, después de lo que me habéis contado, es probable que la causa de que no consigáis el embarazo es la edad.”

¿CÓMO? ¿Mi edad? -piensa María- Pero, ¡si mi madre tuvo a mi hermano con mi misma edad!…y mi abuela tuvo a uno de sus hijos ¡con cuarenta y tres años!-.

Y efectivamente, todo eso es cierto. Lo que ocurre es que tanto la madre, como la abuela de María quedaron embarazadas con esas edades por segunda o tercera vez. Lo que ocurre, es que ambas tuvieron su primer hijo con poco más de veinte años, y eso, hoy en día ha cambiado.

Es desolador para nosotros, los profesionales que nos dedicamos a la Reproducción Asistida, tener que explicar a tantas y tantas parejas como María y Pablo, lo siguiente: que a partir de los treinta y siete (a veces incluso los treinta y cinco años) la reserva ovárica desciende exponencialmente. Y cuando eso ocurre, disminuyen muchísimo las posibilidades de conseguir quedar embarazada de forma natural. No es imposible, como nada lo es en medicina, pero sí podemos afirmar que es poco probable.

El problema reside en que al verse mermada la reserva ovárica, no todos los meses la mujer produce un óvulo que pueda ser fecundado. Además existe una segunda dificultad: los ovocitos que produce, son “ovocitos mayores” – ovocitos de menos calidad, ya que su carga genética tiene la misma edad que la mujer que los produce -. Éstos óvulos si consiguen ser fecundados, tiene más probabilidades de producir embriones con problemas asociados a la edad materna (síndrome de Down, síndrome de Edwards entre otros), o incluso dar lugar a abortos precoces.

Para conseguir el ansiado deseo de ser padres, a partir de esa edad, lo más aconsejable es acudir a clínicas especializadas en técnicas de Reproducción Asistida para someterse a un proceso de FIV-ICSI (Fecundación in vitro). Aunque, como veremos más adelante, la medicina tiene sus limitaciones.

En la mayoría de los casos que nos solemos encontrar, las mujeres no son conocedoras de esta especie de “contrarreloj” que nos impone la naturaleza. Con veinte años (nuestra edad reproductiva ideal) ni se nos pasa por la cabeza el ser madres. Nos dedicamos en pleno a desarrollar nuestra carrera profesional, y a madurar y enriquecer nuestras relaciones personales. En este aspecto, la incorporación de la mujer al mercado laboral ha sido un punto de inflexión en la transformación de la “foto” actual de nuestra sociedad.

Añadamos, además, la particularidad de que las políticas sociales de los gobiernos de los países avanzados no se corresponden con esta situación. La conciliación de la vida laboral y familiar es prácticamente un mito (al menos en España) siendo aún, a día de hoy, un problema para la empresa el que una empleada quede embarazada; y necesite compaginar la atención a sus hijos con la jornada laboral.

La mujer de hoy en día, tarda unos años en sentirse lo suficientemente segura en su trabajo como para “atreverse” a quedar embarazada.

Cuando toma la decisión de que quiere ser madre, lo último que espera es que la naturaleza le juegue esta “mala pasada”. Primero -como es lógico- intenta quedarse embarazada de forma natural; y cuando tras dos o tres años no lo consigue, es cuando acude al ginecólogo a plantearle por primera vez la dificultad con la que se está encontrando. A veces, esta primera consulta se produce cuando ya cumple los cuarenta años.

Por otro lado, tenemos un perfil distinto de mujer. La que sí es conocedora de que sus posibilidades de ser madre se van reduciendo a medida que va cumpliendo años. Pero a pesar de ello por su situación actual -bien porque no ha encontrado a la persona con la que quiere compartir su proyecto reproductivo, o bien porque tenga muy claro que su carrera profesional le va a demandar una dedicación casi plena- no sabe si quiera si en el futuro querrá ser madre.

En estos casos, y si sus recursos se lo permiten, algunas mujeres toman la decisión de acudir a clínicas como nuestro Centro MASVIDA Reproducción, para someterse a una estimulación ovárica (o dos), extraer sus ovocitos y vitrificarlos. Posteriormente, si cuando pasen los años deciden ser madres, descongelarían sus óvulos y los fecundarían -bien con el semen de su pareja, bien con semen de un donante-. Es lo que conocemos como tratamiento de “Preservación de la Fertilidad”.

En un tercer grupo, podríamos incluir a mujeres que sí son conscientes de que la edad materna influye a la hora de poder concebir un hijo; pero confían en que cuando quieran hacerlo, las técnicas de Reproducción Asistida serán “infalibles”. Existe una falsa percepción de que éstas pueden compensar totalmente el declive de la fertilidad relacionada con la edad. Esta idea errónea nace de nuestro entorno, conocidos de nuestro círculo social que se han sometido con éxito a un Tratamiento de Fertilidad; o incluso casos de personalidades “famosas” que quedan embarazadas pasados los cuarenta o cuarenta y cinco años.

Así que centrémonos en el “quid de la cuestión” : ¿Por qué muchas mujeres de más de cuarenta años quedan embarazadas tras un tratamiento de Reproducción Asistida? Porque el tratamiento al que se han sometido es una OVODONACIÓN. Es decir, se han utilizado para el proceso de FIV-ICSI, los ovocitos de una chica joven, que los ha donado.

Como comentábamos anteriormente, la medicina reproductiva tiene sus limitaciones. La dificultad de querer ser madre pasados los cuarenta años, no sólo es que tengamos pocos ovocitos -a veces ninguno- con los que poder trabajar. Sigue estando el problema asociado a la edad de esos ovocitos: embriones de mala calidad que no producen embarazo, o producen gestaciones que no llegan a término, incluso en ocasiones acaban desarrollándose fetos con malformaciones asociadas a la edad materna. Éstos problemas se solucionan al utilizar los ovocitos procedentes de donante.

Acudir a ésta opción, es una decisión muy dura de tomar para la pareja; especialmente para la mujer. Se plantean muchísimas dudas, y provoca sentimientos encontrados (miedos, inseguridades, incertidumbre) muy complejos de manejar. Sobre todo es necesario tener claro desde el principio que, a pesar de ser el tratamiento de fertilidad con más tasa de éxito, esa tasa no deja de ser un porcentaje. Puede ocurrir, que en algunas ocasiones no se llegue a conseguir ser madre. Cada caso, cada persona, es un universo único y complejo, con características que los distingue (estado de salud, psicológico, económico, emocional…) y que condicionan el resultado final.

¿Puede cambiar en el futuro ésta tendencia actual de retrasar la maternidad? Para ello sería necesario incidir sobre las causas que lo producen. Sobre todo se deberían reconsiderar las políticas públicas de apoyo a las familias para impulsar la natalidad y promover la conciliación de la vida familiar y laboral. Y sobre todo, lo más importante es que los profesionales de la salud eduquen y transmitan información de calidad a la población en general sobre descenso de la fertilidad relacionado con la edad, y las limitaciones de las Técnicas de Reproducción Asistida en estos casos.

 

 

 

2016-11-02T15:17:47+00:00 01/09/2016|Producción propia|

2 Comentarios

  1. Marina 1 Septiembre, 2016 en 12:19- Responder

    Que artículo más interesante!!!!!!!!!

    • MASVIDA Reproducción 8 Junio, 2017 en 14:17- Responder

      Gracias, Marina 🙂 Nos alegramos de que te haya gustado

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