Reproducción asistida y sexualidad, ¿qué hacemos cuando se convierte en rutina?

 

Patricia Delgado – Psicóloga clínica en MASVIDA Reproducción


Los seres humanos hemos logrado separar la sexualidad de la reproducción. De hecho, durante largos períodos de la vida compartimos y disfrutamos de nuestra sexualidad usando métodos anticonceptivos. Sin embargo, cuando nos sentimos preparados, cuando deseamos tener hijos,  la misma actividad…..cambia, pues su objetivo se amplía. En muchísimas ocasiones se tiene éxito desde el principio, pero en otras, va pasando el tiempo y lo que comenzó con un alto nivel de optimismo e ilusión va dando lugar poco a poco a una sensación de frustración y cierto fracaso que revierte en impaciencia, incertidumbre, decepción y angustia. Ante esta situación nuestro consejo es compartir con aquellos que pueden ayudarnos a solventar el problema y ver cumplidos nuestros deseos: profesionales de la fertilidad.

A través de este artículo pretendemos describir las alteraciones más frecuentes encontradas en la sexualidad de la pareja que acude a un tratamiento de reproducción asistida, y ofrecer pautas y orientaciones de mejora.

Como decíamos, una vez se inicia la búsqueda de embarazo, progresivamente la reproducción se convierte en una prioridad para la pareja, y de manera casi imperceptiblemente el único objetivo del encuentro sexual se va convirtiendo en el embarazo. El erotismo y el placer van pasando a un segundo plano, y ritualizándose en exceso (circunscribiendo las relaciones sexuales al período de mayor fertilidad, centralizando la actividad sexual alrededor del coito, introduciendo la “obligatoriedad” de la práctica) en esencia, disminuyendo la cantidad y calidad de tales encuentros. Esto puede generar cierto desconcierto y presión en la pareja (mayor en el hombre), pudiendo derivar en una disminución del deseo sexual o incluso a ciertas disfunciones sexuales transitorias que si no se abordan podrían llegar a cronificarse e instaurarse como un trastorno per se (eyaculación retardada o precoz, deseo hipoactivo, anorgasmia, dispaurenia, etc).

El efecto pragmático inmediato en la pareja es un mayor distanciamiento, con la consiguiente afectación del vínculo afectivo y la comunicación en la pareja, interfiriendo esto a su vez en el clima necesario o deseable para afrontar los tratamientos de reproducción asistida. Como vemos, un círculo vicioso claramente perturbador.

Sin intención de ahondar en los factores que pueden predisponer o precipitar disfunciones sexuales (transitorias o en forma de trastorno), nos parece  conveniente destacar aquellos aspectos que pueden facilitar el mantenimiento de dichas disfunciones una vez que han aparecido, ya que durante nuestras sesiones de psicología podemos reconducir el trabajo terapéutico a la modificación de los mismos:

 

Robert Sternberg es un psicólogo conocido mundialmente por sus estudios y teorías acerca de la inteligencia, la creatividad y el amor, entre otros temas. En referencia al amor, Sternberg propone una Teoría Triangular según la cual establece los componentes básicos o cualidades de una relación sentimental completa: Intimidad, pasión y compromiso.

 

 

 

 

  • Intimidad: La intimidad hace referencia al sentimiento de cercanía, a la conexión entre las dos personas que forman parte de la historia de amor, a la confianza entre ellos, a la amistad y al afecto.

 

  • Pasión: Este componente es la excitación o la energía de la relación. Los sentimientos de la atracción física y el impulso o la necesidad de estar con la otra persona y de tener relaciones sexuales íntimas.

 

  • Compromiso: Hace referencia a la decisión de seguir en la relación a pesar de los altibajos que puedan surgir. Incluye aspectos como los momentos vividos, la historia de la relación, etc.

 

Este modelo puede servir de base para que la pareja reflexione acerca de qué elementos de su relación funcionan como fortalezas y cuáles podrían mejorarse. Habitualmente, llegados a este tipo de tratamientos, las parejas que nos visitan en el centro MASVIDA de medicina reproductiva, suelen mostrar un alto grado de compromiso con el proyecto común, una moderada intimidad (dado que la comunicación puede verse afectada) y un componente de pasión medio-bajo.

 

Si reflexionar acerca de estos aspectos es el primer paso, el siguiente movimiento será introducir cambios dirigidos a mejorarlos, para lo cual os aportamos algunas orientaciones:

 

  • Salvo en la fase intermedia del tratamiento, donde existen unas pautas concretas de abstinencia previas a la inseminación o punción/transferencia, durante el resto del proceso es posible (y recomendable) reanudar y recuperar las prácticas sexuales placenteras.

 

  • Intentad no obsesionaros con la práctica de relaciones sexuales durante los días fértiles. Recordad que cuerpo y mente están conectados y sin espontaneidad y excitación/deseo auténticos, esa relación sexual será incompleta. Si conseguís que la actividad sexual sea placentera, estaréis más dispuestos a aumentar dichos contactos, con todas las posibilidades que eso genera, tanto para la reproducción como para la propia sexualidad de la pareja.

 

  • Introducid de nuevo el juego y la sorpresa dentro de la actividad sexual, recuperad antiguas prácticas, nuevas fantasías. A veces es recomendable una “escapada romántica” alejados del entorno habitual para despertar el deseo.

 

  • Afortunadamente, hablamos de una actividad placentera y satisfactoria, así que aprovechad y volved a recuperarla, haced que se convierta en algo gratificante y si es posible, regular.

 

  • Es importante que el tiempo para estar juntos no se reduzca a unas pocas horas a la semana, así que procurad compartir más, estar más unidos.

 

  • Pedid información acerca de los mitos o creencias que podáis mantener sobre esta área. En nuestras consultas de psicología podemos abordar estos temas con la privacidad y profesionalidad que merecen. Hay que quitarle hierro al asunto y vivirlo con la mayor naturalidad y satisfacción posible.

 

  • Intentad estrechar el vínculo afectivo con vuestra pareja. Puede ser una circunstancia idónea para reforzar la intimidad y el compromiso, donde vuestra relación de pareja salga reforzada con creces. Podéis serviros de cartas, mensajes, que os permitan comunicar aquellas barreras que habéis podido detectar y los intentos que estáis llevando a cabo.

 

  • Una vez que tenéis claro el que ambos deseáis cambios en vuestras relaciones sexuales, intentad ser concretos y pedidles a vuestra pareja qué es lo que necesitáis explícitamente. No caigáis en errores cognitivos del tipo “él/ella debería darse cuenta de lo que yo necesito”, mejor pídelo!.

 

  • Trabajad la “focalización sensorial” que consiste en facilitar un encuentro de la pareja donde se eluda la penetración, y basándose en el simple disfrute y conocimiento de sus cuerpos. Con esta técnica se consigue descentralizar la energía depositada únicamente en el coito y adquirir un mayor placer y conocimiento sexual.

 

  • Recordad que la consecución de embarazo no refleja el rendimiento sexual, y que sexualidad y reproducción puede desligarse y disfrutar de ese modo de la primera sin ansiedad por la ejecución y el resultado.

 

 

Desde MASVIDA Reproducción trabajamos para que los tratamientos de reproducción asistida no sólo os ayuden a solucionar posibles problemas de fertilidad sino a que la pareja salga reforzada, más fuerte… MÁS UNIDA.

 

 

2017-04-27T08:48:13+00:00 27/04/2017|Producción propia|

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